|
|
|
|
Tras
un largo viaje de Exploración y Conquista desde México
a Bolivia y Paraguay
|
|
Pacha Vega de la Comisión de Exploraciones Arqueológicas con los "Atlantes" (nombre de fantasía) en las Ruinas del reino Tolteca de Tula. Las Columnas que acompañan a los Atlantes, contienen casi todas representaciones de individuos blancos.
Columna de Tula que acompaña a los Atlantes. Observe al individuo: es un blanco, con su nariguera. La naríz se ve muy prominente por la nariguera.
Más Toltecas de la Columnas de Tula en estos se aprecian las típicas narigueras extendidas en todo el México precolombino.
Vasija Tolteca. MDF
Quetzalcoalt según el Códice florentino, empuñando un Báculo. Con un casco de típica hechura celta y con vestimenta de probable influencia celta. Observe el Báculo en su mano y su yelmo. Compare el Báculo del Quetzalcoalt Ascético con un típico báculo pastoral de los Obispos, que es un cayado que llevan como signo de su función pastoral y que se le entrega en su consagración.
Tumba Céltica de Baamonde. Observe el modelo de casco exactamente igual al del Quetzalcoalt del Códice Florentino
Típico
Báculo
Pastoral. El báculo pastoral viene usándose como distintivo
del oficio de los obispos desde siglo VII, a, como consta por testimonios
de San Isidoro; es creíble que ya desde el siglo IV lo llevaran
algunos obispos.
Muerte de Quetzalcoalt.
(Comparaciones de la Representaciones de Quetzalcoalt y del Dios Nórdico Odín)
(Representación de Odin del periodo Vendel. Siglo VII d.C. de Uppland, Suecia)
(Izquierda Quetzalcoalt "Guerrero" del Códice Borgia y Quetzalcoalt "Ascético")
Quetzalcoalt Tolteca de con barba real, Museo de D.F., Mexico
Quetzalcoalt Tolteca de con barba postiza, Museo de D.F., Mexico
(Itzamná. Algunos han especulado con que el cuenco en su mano es un Cáliz y una hostia. Probable influencia celta)
Dios Barbado Azteca Tlaloc MDF
Barbudo de El Tajín, Zona arqueológica Totonaca, cerca de la ciudad de Papantla, Veracruz.
Dignatarios de la Ciudad Tolteca-Totonaca de Tajín. Los Toltecas dominaron a los Totonacas.
Ampliación del Dignatario mestizo de Tajin. Tras sucesivas generaciones en el continente es lógico el mestizaje de razas y culturas.
Estela de las Ruinas Zapotecas de Dianzú, Oaxaca, México con un Barbado. Abajo: Ampliación del Barbado Zapoteca
Guerrero Normando (Vikingos afrancesados) según el Tapiz de Bayeu comparado con Guerrero Azteca del Códice Borgia
(Estatuilla Maya de Lagartero, Chiapas, México)
Rasgos del Guerrero "Maya" de un Relieve de Chichén Itzá.. ¿A usted le parece que este individuo es un maya? Estos guerreros eran blancos y compartían la ciudad con los Mayas Itzaes. Friso del templo de Chichen Itzá. donde se encuentra este Guerrero Barbado que presentamos
Observe que ambos Guerreros portan Uniformes diferentes. El de abajo también es un blanco.
Guerrero Blanco con Penacho de Plumas, Trenzas y Nariguera ![]() Alejandro Vega Ossorio, de la Comisión de Exploraciones Arqueológicas en el "Patio de las Mil Columnas" en la Ciudad "Maya" de Chichén Itzá. Columnas que se encuentran repletas de Guerreros Blancos.
Columna del Patio de las Mil Columnas de la Ciudad "Maya" de Chichen Itza. Observe el siguiente individuo de raza blanca en realidad que extraeremos a continuacion A Usted le parece que este individuo "Maya" es un Maya real? Es un personaje de raza blanca y esto es sin lugar a dudas. Véalo más de cerca aún con su barba
Podrá discutirse su origen, si son escandinavos, celtas, o de la raza blanca que se quiera, pero no se podrá decir bajo ninguna causa que son de raza maya... Y, esta es una realidad concreta a la vista de cualquiera que visite estas ruinas...
Estela de Chichen Itzá, con la representación de un guerrero de obvios rasgos blancos.
Ejemplo con nariguera, barba y bigotes.
Guerrero Blanco de Chichen Itzá
Ampliación
Guerrero Blanco de Chcien Itzá
Ampliación
Blanco de Chichen Itzá
Ampliación
Guerrero de Chichen Itza (mestizo?)
ampliación
Guerrero Blanco de Chichen Itzá
Ampliación
Guerrero Blanco de Chichen Itzá
Ampliación
Dignatario Blanco en Chichen Itzá
Ampliación
Dignatario blanco del "Patio de las Mil Columnas" de Chichen Itzá
Guerreros Blancos de Chichen Itzá
Blanco barbado de Chichen Itzá
Templo de Chichen Itza. Observe la siguiente ampliación del Individuo blanco con amplios mostachos, que se encuentra en la portada
Mural en un templo de Chichen Itzá. Observe la siguiente Ampliación y contrastado
Es un individuo blanco con nariguera que se ha hecho evidente por contrastado.
Guerrero "Maya" con barba postiza, nariguera y escudo curvado. Es un Guerrero blanco de Chichen Itzá, Yucatán.
Barba Roja un Mural de la ciudad Maya de San Bartolomé, Guatemala. ¿Barba Roja? ¿Dónde se ha visto un Amerindio con Barba y Pelirroja?
Observe los rasgos europeos del personaje "Maya" Barbudo de Bonampak que está sometiendo a un pobre prisionero
Jarrón Nahualt. Guerrero con barba y bigotes pintados. Museo Antropológico del Distrito Federal, México
Y, aun siendo colmillos, tiene bigotes. En representaciones posteriores, los "colmillos" salen de entre los labios
Ahora bien., observe el Pectoral de Nuhu Savy y vea el siguiente símbolo extraido de un plato cerámico Mexica (azteca). MDF Obviamente son el mismo símbolo.
En el siguiente cerámico Totonaca, se observa el mismo simbolo
Ahora compare con algunas de las representaciones siguientes del Dios del Trueno Mochica Aiapaiec
Entre las cosas que hemos descubierto es que el dios Aipaiec de los Mochicas, se encuentra representado también en elmonolito "El Fraile" de Tiwanaku. La "casualidad" es que tanto en México, como en Sudamérica el símbolo está referido al mismo tipo de elementos "Trueno, lluvias, etc". Hemos resaltado en color el "cinturón" del Monolito "El Fraile", puesto que descubrimos que estos símbolos son la representación del "Aiapaec" Mochica en Tiwanaku
Más evidente es la conexión siguiente entre el Dios Maya de las Lluvias, Chaac, en la Ciudad maya de Uxmal (abajo)
con la siguiente representación de Aipaiec (abajo en la Huaca de la Luna en Perú), el Dios Mochica de las Lluvias y el Trueno
|
Hablaremos ahora de lo menos conocido: de la colonización vikinga desde México hasta el norte de Argentina. Hablaremos de la colonización vikinga que cambió el panorama cultural del continente Estudios que ya realizaron pensadores de la talla de Jacques de Mahieu, Louis Kevran y otros precursores, que hablaron de la presencia de corrientes civilizadoras blancas en sudamérica. Nosotros, los miembros de la Comisión de Exploraciones Arqueológica, subvencionada por Planetarios.com, estamos agregando en estas páginas pruebas adicionales y fotografías que en esa época no estaban tan fácilmente disponibles. Hoy gracias a Internet (propagación instantánea de las noticias e imágenes), la fotografía digital (enorme abaratamiento de la gráfica) y a los fondos de la Corporación planetarios.com que sostiene nuestros viajes e investigaciones, podemos hacerlo. Estamos en condiciones de trazar el siguiente, esquema cronológico para el avance de los Vikingos desde México hasta Tiwanaku: Nota: Resumiremos previamente la historia, para una mejor comprensión y, luego, daremos sus fundamentos, conlos razonamientos de Jacques de Mahieu, quien fuera el propulsor de la Teoría de Troyanos y Vikingos en América Precolombina.
1) A partir del Siglo VI d.C. en adelante: aparecen Colonias Celtas (Irlandesas) en América, conocidas como "Hvritamannaland" (Tierra de los Hombres Blancos"o Gran Irlanda Reconocidas por las Sagas Vikingas, que relatan las exploraciones de Helluland y Vinland, como "preexistentes". 2)A partir del Siglo X al XV: aparecen Colonias Vikingas Noruegas en Islandia , Groenlandia y Vinlandia (a partir del 1000 d.C.) Los vikingos tenían para aquella época posesiones en Gran Bretaña, Islandia, Groenlandia y habían incursionado ampliamente en Vinlandia, Marklandia (la Gran irlanda), Helluland, reconociendo la existencia previa de los celtas que ya estaban asentados y, fracasando en su intento de asentarse allí. Cabe aclarar que dichos intentos se prolongarían por varios siglos. 3) Siglo XII: Nueva Inmigración Celta (esta vez Galeses) del Príncipe Galés Madoc a Tierras en Huitramannaland 4) A partir del Siglo IX al XVI: Vikingos Daneses desembarcan en México (967 d.C.) y se expanden hacia Sudamérica hasta el "Descubrimiento" de América por Colón, paralelamente a las exploraciones y conquista de sus "primos" vikingos noruegos en Groenland y Vinland. Siguiendo a De Mahieu y a otros investigadores, se puede especular que: a) Desembarco de Ullman en Pánuco En el año 967, el Jarl (Conde) Vikingo Ullman, desembarcó en Pánuco, en el Golfo de México, proveniente de alguna región del Scheleswig (Dinamarca frontera con Alemania en aquella època, actualmente Alemania). Su expedición fue anterior unos pocos años anterior a las exploraciones del Leif Erikson en Vinlandia y la fundación de "Leifbundir" (L'Ans Aux Medows). Se estima que Ullman desembarca de 7 buques, con aproximadamente 700 Vikingos, hombres y mujeres, originarios del Schleswig . b) Ullman en Tula Se asentó entonces en el Anahuac (México) donde interactuó con la floreciente Cultura Tolteca y se convirtió en su Quinto Rey, personificando el mito del Dios Quetzalcoatl (serpiente emplumada), pero en su versión ascética. Posteriormene, esta cultura tolteca, a su vez influenciará a los Totonacas (Tajin) y a los Mayas (Chichen Itzá) c) Ullman en Chichen Itzá La última vez que se vio a Quetzalcóatl en Tula fue en 987 d.C. Ese mismo año, apareció en Chichén-Itzá con el nombre de Kukulcán. Chichen Itza ya existía, pero esta gente la llevo a un nivel más alto. Chichen Itza tiene fuertes influencias de la cultura tolteca, reconocidas por todos los arqueólogos. Aquí adquiere su "personalidad guerrera" y pasa a llamarse Kukulkán (serpiente emplumada, traducción exacta al maya de Quetzalcoalt). d) Regreso a Tula de Ullman Sin embargo, pronto hubo enfrentamientos con los mayas, por los abusos que su gente cometió. Estos enfrentamientos se han reflejado claramente en los frescos del Templo de los Guerreros en Chichen Itzá, Yucatán, México. Tras su derrota ante los Mayas, volvió al Anahuac donde comprobó que sus hombres se habían mestizado con la población local. e) Ullman (Quetzalcoalt) emigra El quebrantamiento de las leyes de no mezclarse con las razas indígenas, lo llevó a emigrar nuevamente tras 20 años de su primer desembarco. Las razas nórdicas, vikingos y germanos, siempre tuvieron un desagradable componente muy aislacionista, lo que hoy llamamos "racismo", al más puro estilo. 4) Nuevo Jefe Vikingo Danés se dirige hacia Sudamérica Un nuevo jefe vikingo danés y sus hombres, desembarcan en la actual Venezuela y cruzan el norte de sudamérica hasta Colombia en donde los Muyscas lo conocen como Naymlap, donde se asientan y gobiernan sus descendientes hasta la conquista incaica. 5) Avance hacia el Sur Otros continuan por el Pacífico, al fondeadero de Ilo (Perú), donde estos vikingos se encuentran primero a los Paracas, del cual toman el control y luego, influencian en el pueblo de los mochicas. Sobre los mochicas ejercieron gran influencia en su mitología, introduciendo el Dios Guatan, de la Tempestad, que no es ni más ni menos que el Wotan nórdico. 6) Huiracocha conquista del Primer Imperio de Tiwanaku, Desde allí remontarán hasta Tiahuanacu, base del Primer Imperio de Tiwanaku, creado mucho antes, por descendientes de troyanos que llegaron a refugiarse a esa región. La presencia de Troyanos en Sudamérica ya había sido intuido por los investigadores Emilio y Duncan Wagner del Museo Arqueológico de Santiago del Estero, Argentina en la década de 1930 y, más tarde demostrado por Jacques de Mahieu, Director del Instituto de Antropología y Ciencias del Hombre de Buenos Aires, Argentina y, ampliamente documentado por nosotros en este sitio Tanto sea por guerra y conquista o por alianza con estos blancos descendientes de troyanos, Estos descendientes de vikingos daneses, se instalaron en Tiwanaku y en menos de 300 años dieron orígen a un poderoso y nuevo imperio: el Segundo Imperio de Tiwanaku o Imperio de los Atumuruna. 7) Segundo Imperio de Tiwanaku Encuadrado por Vikingos daneses de la zona del Schlewig (fronteriza con germania), se extendió mucho más que el anterior, llegando al norte hasta Colombia y al Atlántico a través del Amazonas y del Camino del Peabirú. Este Imperio tenía importantes destacamentos militares en Paraguay (ver Vikingos en Paraguay y el Rey Vikingo del Paraguay - libro de Jacques De Mahieu). En Argentina, se extendieron ocupando las antiguas posiciones de los troyanos del Primer Imperio. Es decir que llegaron hasta Córdoba y Santiago del Estero y Mendoza. En Tucumán los descendientes de vikingos, dejaron rastros importantes en Tafí del Valle. Si bien autores de la talla de De Mahieu supusieron la presencia de troyanos en Tafí del Valle, nuestra Comisión de Exploraciones Arqueológicas de Planetarios.com descubrió los rastros de la influencia vikinga en el lugar. Recomendamos ampliamente ver nuestro trabajo Vikingos en Tucumán 8) Los Descendientes de los Vikingos Daneses, tras 200 años en Sudamérica, retoman contacto con Europa Posteriormente, del 1200 despúes de Cristo, el Segundo Imperio de Tiwanaku, tomó contacto con europa, a través de una Embajada que llegó a las costas bajo dominio normando (vikingos afrancesados) de Inglaterra y luego, fue derivada al Puerto Militar de la Rochelle, donde miembros de la Orden Templaria tomaron contacto con ellos. Este encuentro sería fundamental tanto para los Tiwanacotas como para la Orden Templaria porque se establecería un poderoso tráfico de plata desde el nuevo mundo (de las minas del antiplano), hacia europa. Este tráfico de plata, sería el origen del increíble poder y riqueza de esta Orden Militar. En este intercambio, entre vikingos de Tiwanaku y Caballeros Templarios, también ocurriría el viaje del famoso Padre Gnupa, conocido por los indígenas como Pay Zumé y convertido por los jesuitas en Santo Tomé. El Padre Gnupa introdujo el cristianismo desde el Atlántico, pasando por el Paraguay hasta Tiwanaku. Intento Templario de conmover las bases paganas de la religión vikinga para así lograr un mejor control. 9) Fin del Segundo Imperio de Tiwanaku: la Caida de los descendientes de los Vikingos Daneses en América del Sur Finalmente, el descontento social y político estalló y se produjo un alzamiento entre los indígenas Calchaquíes (Diaguitas) al frente un líder llamado Cari quien atacó Tiwanaku y la destruyó en 1290 de nuestra era, en la Batalla de la Isla del Sol. De esta última batalla librada en la Isla del Sol, los sobrevivientes se dispersaron: a) Algunos emigraron hacia la Isla de Pascua, al mando de Kon Ticsi Huiracocha. Jefe guerrero que había tomado el nombre del Dios Viracocha o Huiracocha. En el lugar ya se encontraban desde hacia al menos 2000 años blancos, de la primer oleada inmigratoria troyana b) otros se refugiaron en la selva amazónica y paraguaya, donde encontramos a sus múltiples descendientes (las amazonas de Orellana) y a los "Indios" Guayakíes. c) Por último, unos pocos, rehicieron sus fuerzas en el Apurimac, en el Perú propiamente dicho, y, aproximadamente diez años más tarde, hacia 1300, descendieron sobre Cuzco donde fundaron el nuevo imperio: 10) El Tercer Imperio de Tiwanaku (ahora en Cuzco): El Imperio de los Ingas. El Imperio de los Descendientes. Dieron así orígen dando orígen al Tercer Imperio de Tiwanaku o Imperio Incaico. El Imperio Inga, es decir, en norrés, Imperio de los Descendientes. 11) en 1531 Cae el Tercer Imperio Las hordas de Pizarro, con apoyo de pueblos indígenas sometidos y de la nobleza incaica del Cuzco, hace caer al Imperio y comienza la Colonización expañola.
Es interesante remarcar el nombre del lago Titicaca, a cuyas orillas está Tiwanaku. En aimara "khakha" y en quechua "cacca" es "lago" y "ti" es "rubio" con la repetición del reforzativo ti, se transforma todo en: "lago de los rubios" Ahora bien pensemos en la palabra Atumuruna. Curiosamente, en norrés, Hatun es "gigante" y Runa "pueblo", o sea "Pueblo de Gigantes" (¿por la elevada estatura de los vikingos daneses?). También hay que destacar que la palabra "Kon-Tiki" que nombra al Dios blanco que partió hacia el occidente (se embarcó en el pacífico) de las tradiciones indígenas, no tiene traducción en aimará ni en quechua pero sí en norrés (viene de "Kon": conde y "Ticsi": poder). Tampoco tiene traducciòn quechua o aimará la palabra Viracocha (del norrés Hvir: blanco y gotcha deformación de God: dios.)
"La presencia en el Nuevo Mundo, antes del Descubrimiento, de hombres blancos de apariencia nórdica no tiene como único respaldo los testimonios históricos y las prueba antropológicas que reseñamos en los capítulos anteriores; también la mencionan, en efecto, las tradiciones de los pueblos civilizados de las tres Américas. Sabemos por los cronistas y por los Conquistadores mismos que los indígenas no se asombraron de la llegada de los españoles ni intentaron seriamente ofrecerles resistencia. Cortés entró en Tenochtitlán (la actual ciudad de México) con 400 hombres y miles de indígenas aliados hastiados del dominio azteca. Lo mismo ocurrió con Pizarro quien emprendió la conquista del Perú con 177 oficiales y soldados e indios aliados. En todas partes, los recién llegados, blancos y barbudos, fueron considerados como "Hijos del Sol" y se les rindió pleitesía como a dioses. La explicación de semejante actitud la encontramos claramente expuesta en el discurso que Moctezuma pronunció ante Cortés, cuando lo fue a visitar en el palacio de su padre Axaiaca, que había puesto a la disposición de sus huéspedes: "...(Os tengo) a vosotros por parientes; según mi padre me dijo, que lo oyó también del suyo, nuestros pasados y reyes, de quien yo desciendo, no fueron naturales de esta tierra, sino advenedizos, los cuales vinieron con un gran señor, y que dende a poco se fue a su naturaleza; y que al cabo de muchos años, tornó por ellos; más no quisieron ir, por haber poblado aquí, y tener ya hijos y mujeres y mucho mando en la tierra. El se volvió muy descontento de ellos, y les dijo a la partida que enviaría sus hijos a que los gobernasen y mantuviesen en paz y justicia, y en las antiguas leyes y religión de sus padres. A esta causa pues hemos siempre esperado y creído que algún día vendrían los de aquella parte a nos sujetar y mandar, y pienso yo que sois vosotros, según de donde venís..." Tampoco se sorprendió el Emperador Inca Huayna Kapak cuando, en 1523, ocho años antes de la llegada de Pizarro, recibió la noticia de que "gente extraña y nunca vista en aquella'tierra" -era la expedición de Blasco Núñez de Balboa- andaba en un navio por la costa norte del Perú. Moribundo (de viruela que ya se estaba esparciendo por el continente), reunió a sus hijos, sus capitanes y los jefes indígenas que lo acompañaban y les dijo: "Muchos años ha que por revelación de Nuestro Padre el Sol tenemos que, pasados doce reyes de sus hijos, vendrá gente nueva y no conocida en estas partes y ganará y sujetará a su Imperio todos nuestros reinos y muchos otros; yo me sospecho que serán los que sabemos que han andado por la costa de nuestro mar; será gente valerosa que en todo os hará ventaja. También sabemos que se cumple en mí el número de los doce reyes. Certificóos que, pocos años después de que me haya ido de vosotros, vendrá aquella gente nueva, y cumplirá lo que Nuestro Padre el Sol nos ha dicho, y ganará nuestro imperio y serán señores del. Yo os mando que les obedezcáis y sirváis como a hombres que en todo os harán ventaja; que su ley será mejor que la nuestra, y sus armas poderosas e invencibles más que las nuestras. Quedaos en paz, que yo me voy a descansar con mi padre el Sol que me llama" Este testimonio no es tan preciso como el del Emperador azteca, tal vez por la trasmisión oral que lo hizo llegar a oídos del cronista. Pero no deja de ser significativo. Pues Huayna Kapak no habría podido esperar a la "gente nueva" de no haber tenido anteriormente su pueblo o su linaje algún contacto con ella. El llamado Popol Vuh, texto quiche-maya de que nos ocuparemos en el próximo capítulo, nos proporciona indicaciones que aclaran singularmente los relatos anteriores: "¿Qué hemos hecho?" - decían los sacerdotes -"¿Cómo hemos podido abandonar a nuestra patria, a Tulán-Zuíva? ¡Y nuestros dioses, los que trajimos desde aquellas tierras del Oriente, yacen ahora entre las parásitas y el musgo de los árboles, sin tener siquiera una tabla en qué descansar!" ¿De dónde habían venido los antepasados de Moctezuma y de los quichés (mayas)? Las tradiciones azteca y maya dan la respuesta a través de las versiones complementarias de casi todos los cronistas. Estos se refieren al lejano país de origen , del pais los toltécas, el pueblo civilizador por excelencia del Anáhuac, cuya acción se proyectó hasta el país maya. El príncipe azteca hispanizado Ixtlilxochitl nos habla de la grande y opulenta ciudad de Tula, antigua capital de los toltécas antes de su llegada a México. Nos describe sus templos y sus pirámides dedicadas al Sol y a la Luna. Menciona su religión, exenta de todo culto sangriento, y su elevado nivel cultural. Un canto fúnebre tolteca agrega un detalle altamente significativo, como veremos: había en Tula un templo de madera, material éste que ningún pueblo náhuatl ni maya empleó jamás para la construcción de sus edificios religiosos. El Padre Bernardino de Sahagún, historiador de los mayas, también transcribe tradiciones indígenas relativas a Tula, cuyo nombre adopta, al cambiar el idioma, las formas de Tollán y Tulán. Según ésas, la ciudad sagrada se encontraba en un verdadero paraíso terrenal. Sus ricos palacios de jade y de concha blanca y rosa estaban rodeados de campos donde las espigas de maíz y las calabazas alcanzaban el tamaño de un hombre y donde el algodón crecía de todos los colores. Era el "País de Olman". Había en él caucho y cacao en abundancia y sus habitantes llevaban joyas incomparables y lujosa vestimenta, inclusive sandalias de goma. Notemos de inmediato que la descripción de Sahagún no es sino la de un país de ensueño, tal como podía imaginarlo un pueblo tropical. Lo que quedaba, para los mayas, de la tradición de Tula era simplemente el recuerdo, embellecido por una fantasía basada en la realidad vivida, de la tierra lejana de donde habían venido, no sus propios antepasados, sino los de los toltecas. Pues no hay duda alguna de que éstos llegaron al Yucatán desde el Anáhuac, como habían llegado anteriormente a los valles mejicanos desde el Norte. Se trataba, pues, de una tradición ajena, y no es de extrañar que se haya modificado profundamente con el tiempo. Enterarse de que los toltecas, de quienes sabemos que entraron en el territorio de México en el siglo IX, procedían de un país lejano no carece, por cierto, de interés. Pero mucho más importante sería establecer dónde estaba situada Tula. En vano se ha tratado de identificarla con Teotihuacán o Xicotitlán, pero estas ciudades que los toltecas ocuparon a su llegada al Anáhuac se hallaban, respectivamente, a 50 y 100 km de Tenochtitlán y difícilmente pueden ser consideradas como capital de un país lejano. El problema queda planteado, pues, y sólo por deducción podemos llegar a una hipótesis al respecto. El ya mencionado detalle del templo de madera nos suministra una indicación preciosa. La única región donde existía, en la Edad Media, este tipo de edificio religioso era, en efecto, Escandinavia. Si consideramos que la ciudad donde se encontraba el templo en cuestión se llama Tula, palabra ésta extrañamente parecida a Thule, nombre primitivo de las tierras del Norte europeo, los hechos relatados por los cronistas empiezan a tomar cierto sentido. Hay más todavía: el nombre del "País de Olman" -a veces, "Oliman" u "Oloman"- de donde, para los mayas, venían los toltecas. Distintos filólogos han querido derivar Olman de "ulli" u "olli" - la u y la o se confunden en los idiomas americanos-, palabra maya que significa caucho y que el castellano incorporó con la forma hule y, por lo menos en México, con el mismo sentido. Esta interpretación no es imposible, por supuesto, pero sí altamente improbable. Pues, para los mayas, el caucho era un producto de lo más común que no podía de ninguna manera constituir la característica esencial de una tierra lejana y extraordinaria. Lo lógico sería que Olman -o Ulman-, en la expresión empleada por Sahagún, se refiriera al nombre del país de donde procedían los recién llegados o al nombre del jefe de estos últimos. Ahora bien: Ull o Ullr es, en la mitología nórdica, el dios de los cazadores, üllman significa, pues, en cualquiera de los idiomas germánicos, "Hombre de Ull", nombre o apodo adecuado para un guerrero escandinavo. Agreguemos que las crónicas también dan otro nombre al país de origen de los toltecas. Lo llaman Zuyua o Zuiva, según las transcripciones. Se trata evidentemente de la misma palabra, escrita con una u o una u, pero esta variación ortográfica nos impide saber cuál era su pronunciación. De cualquier modo, el nombre no es náhuatl ni maya. Encontramos, por el contrario, posibles raíces en el antiguo escandinavo: sol, sol, y huitr -o hvitr-, blanco. El "sol blanco" es el del alba, que aparece en el Oriente. Tal vez no sea por casualidad, pues, que Quetzalcóatl, el Dios Blanco de los nahuas, tenga entre sus apodos mas comunes, el de "Señor déla Aurora" y que Manko Kapak, el Hijo del Sol fundador del imperio incaico, haya salido, al comienzo de su empresa, de un lugar llamado Pakkari Tampu, vale decir Albergue de la Aurora. Por supuesto, tales argumentos etimológicos son extremadamente dudosos si los exponemos de modo aislado y, en este punto de nuestra búsqueda, el lector tendría todo el derecho de considerarlos descabellados. Pero vamos a ver que no hacen sino confirmar pruebas de naturaleza muy distinta. Los Toltecas La historia del pueblo tolteca es muy breve. Se inició en 856 de nuestra era, cuando los recién llegados al Anáhuac empezaron a construir, al norte de la actual México, un gran centro urbano. Diez reyes se sucedieron hasta 1174, año en que los chichimecas tomaron e incendiaron la ciudad. El quinto soberano tolteca, que reinó en la segunda mitad del siglo X, nos interesa particularmente: era blanco y barbudo y venía de un país lejano. Los toltecas, que lo llamaban Quetzalcóatl, lo consideraban un dios, hijo del Sol. A el debían su alta cultura, su religión, sus leyes, su calendario, y también las técnicas de la agricultura y las artes de la metalurgia. Quetzalcóatl había desembarcado en Panuco, sobre el Golfo de México, con un grupo de guerreros blancos y barbudos como él. Después de subir hasta la meseta del Anáhuac, se impuso a los toltecas, convirtiéndose en su rey. Unos veinte años más tarde, emprendió, con un grupo de los suyos, una expedición al Yucatán, donde sólo permaneció unos años. De regreso al Anáhuac, se encontró con que los guerreros blancos que había dejado al mando de un lugarteniente -que los nahuas llamarán Tezcatlipoca y del que harán el dios solar de la descomposición (el Sol putrefactor) se habían casado con mujeres indígenas. Quetzalcóatl trató vanamente de imponer su autoridad. Sus hombres se dividieron en dos grupos. Con los que le quedaron fieles, el rey bajó hasta la costa del Atlántico, en la desembocadura del río Goasacoalco. Aquí, las tradiciones divergen. a) Una dice que desapareció sin que nadie se diera cuenta de cómo lo hizo. b) Otra, que murió y que su cuerpo fue quemado. c) Una tercera, que construyó un "barco de serpiente", se reembarcó con los suyos y desapareció por el mar. Sin embargo, casi todos los relatos coinciden en un punto: Quetzalcóatl anunció que, un día, hombres blancos y barbudos como él llegarían del Oriente para vengarlo y dominarían el país. Acerca de la personalidad del rey de los toltecas, no queda duda alguna. Quetzalcóatl fue un personaje histórico de raza blanca, que en poco más de dos decenios transformó e incrementó, con su enseñanza, la cultura del Anáhuac. Había llegado del este por el mar y se fue hacia el este, lo que excluye toda posibilidad de que se tratara de un mito solar. Pues, en este último caso, habría desaparecido en dirección al oeste. El motivo de su partida fue de orden racista: no pudo soportar la mestización, de parte de sus compañeros y los abandonó a su suerte para salvar la pureza de sangre de los que permanecían leales a su estirpe. La impresión que dejó en los indígenas su breve reinado fue tal que éstos lo incorporaron a su mitología. El había establecido el culto del Sol: ellos lo consideraron encarnación de su nuevo dios. Ahora bien, ¿Qué significado tiene el nombre del rey blanco? El quetzal es un pájaro de México y Centroamérica (trogon spiendens) de magnífico plumaje verde. Coatl quiere decir serpiente. Quetzalcóatl se traduce, pues, por serpiente-pájaro y, menos literalmente, por serpiente emplumada. Es éste un nombre extraño para un rey como para un dios, aun teniendo en cuenta la fértil imaginación de los indigenas. Y tanto más cuanto que la expresión parece haberse aplicado no solamente al jefe blanco sino, en cierta medida, a todos los forasteros e inclusive, posteriormente, a los descendientes de los que permanecieron en el Anáhuac. Tal vez nos ayude a comprenderlo la apariencia que podía tener, para los indígenas, un barco vikingo, con su proa levantada y afilada, su gran vela cuadrada y, en sus bordas, los escudos relucientes en el sol. No era sin razón que los escandinavos llamaban SNEKKAR, "serpientes", sus barcos de menor tamaño que sus grandes Drakkares. La hipótesis es reforzada por las descripciones que las crónicas nos dan de Quetzalcóatl. Todas nos lo muestran como un hombre blanco, de elevada estatura y larga barba. Pero la unanimidad se detiene en esta apariencia física. Los textos no se ponen de acuerdo en cuanto a su vestimenta. a) Según algunos, llevaba un largo vestido blanco y, encima, una manta sembrada de cruces coloradas, usaba sandalias, cubría su cabeza con una especie de mitra y tenía en la mano un báculo. b) Otros lo pintan como vestido de una casaca de tela negra grosera, con mangas cortas y anchas, y cubierto con un casco ornamentado con serpientes. Tampoco coinciden las definiciones psicosociales del personaje. a) Quetzalcoalt Ascético Por un lado, en efecto, Quezalcóatl aparece como un sacerdote de costumbres austeras. No tenía mujer ni hijos y se entregaba, en la montaña, a prácticas ascéticas. La religión que predicaba no debía de parecerse mucho a la que encontraron los españoles, pues prohibía terminantemente los sacrificios humanos. b) Quetzalcoalt Guerrero Por otro lado, Quetzalcóatl era un temible guerrero que no reparaba en los medios para alcanzar la victoria. Al comprobar esta antinomia, que la iconografía azteca confirma, se tiene la impresión de estar frente a dos personajes distintos que se superpusieron a lo largo del tiempo y se confundieron en un nombre genérico que expresaba su origen común y dejaba a un lado sus respectivas características peculiares. Lo cual está confirmado por las tradiciones mayas que se refieren claramente a dos dioses blancos distintos. 3. Itzamná y Kukulkán, los dioses blancos mayas Los mayas del Yucatán recordaban dos llegadas sucesivas de hombres blancos y barbudos. a) Itzamaná La primera -la Gran Llegada- fue la de un grupo encabezado por un sacerdote, Itzamná, que vino por mar desde el Oriente. El jefe tenía todas las características físicas y morales del Quetzalcóatl ascético. Dio a la población sus dogmas y sus ritos, sus leyes y calendario, y también la escritura. Le enseñó las virtudes medicinales de las plantas y le transmitió el arte de curar. b) Kukulkán La segunda llegada, que fue posterior -la Ultima Llegada- trajo al Yucatán un grupo menos numeroso, conducido por un guerrero blanco y barbudo, Kukulkán, que vino del Oeste -vale decir del Anáhuac-, tomó el mando de los Itzás que, (verosímilmente) lo habían llamado y con ellos sometió todo el país, en el cual fundó, sobre las ruinas de un poblado anterior, la ciudad de Chichén-Itzá. Así estableció la paz y la prosperidad. Pero una sublevación indígena lo obligó a reembarcarse. Es de notar que el nombre de Kukulkán es la exacta traducción de Quetzalcóatl: Kukul es el pájaro quetzal y kan significa serpiente. No nos extrañará pues, comprobar que en las tradiciones mayas, si bien Kukulkán siempre es distinto, como personaje histórico y como. dios, de Itzamná, adquiere a veces las características de este último. Quetzalcóatl y Kukulkán son la misma persona, pero el primero representaba, para los nahuas, a la vez el sacerdote y el guerrero, que los mayas seguían distinguiendo. De ahí que relatos nos describan a Kukulkán como si se tratara de Itzamná: ascético, humanitario y con un largo vestido blanco flotante. El proceso de unificación de los dos personajes estaba en marcha, pero no tuvo tiempo de completarse. La confusión aparece otra vez como total entre los tzendales del Chiapas, pueblo de habla maya instalado al oeste del Yucatán. Allá llegó, en una época indeterminada, un civilizador extranjero que trajo, con el orden y la paz, el calendario, la escritura y las técnicas de la agricultura, sin hablar de las creencias y ritos religiosos. El y sus compañeros usaban largos vestidos blancos flotantes. Terminada su misión, el Dios blanco dividió la región en cuatro distritos, cuyo gobierno encargó a subordinados suyos, y entró en una cueva, desapareciendo en las entrañas de la tierra. El nombre que los tzendales daban.-a Kukulkán no deja de llamar la atención: Votan o Uotán, como el dios germano Wotan, Wuotan o Vóden, también conocido por Odín.
Con distintos nombres y características menos definidas, podemos encontrar al dios blanco y barbudo en casi todas las regiones de Centroamérica. a. Condoy Dios Blanco de los Zoques Sale de una cueva entre los zoques de la costa, al pie de las sierras de Chiapas. b. Gucumatz/Xbalnqué Dios Blanco de los Mayas de Guatemala En Guatemala, los quichés lo llaman Gucumatz -traducción de Kukulkán- y Xbalanque. c. El Dios Blanco de los Cunas Las tradiciones de los cunas, de Panamá, lo mencionan, pero sin nombre. Tal vez se trate de una mera asimilación por contacto. Pues si es lógico que Itzamná o Quetzalcóatl haya, desde el Yucatán, recorrido el Chiapas y hasta el Guatemala, regiones de población maya, parece improbable que haya viajado más al sur. c. Bóchica Dios Blanco de los Muyscas o Chibchas de Colombia En cuanto a Quetzalcóatl, sabemos que se quedó sólo pocos años en Centroamérica y pronto volvió al Anáhuac. De cualquier modo, no fue por el Istmo que Quetzalcóatl -y tal vez, anteriormente, Itzamná, sobre quien, por más antiguo, estamos mucho peor informados- alcanzó América del Sur donde lo encontramos en las tradiciones de los muyscas o chibchas, con los nombres de Bóchica, Zuhé (o Sua, o Zué) y Nemterequetaba, y también con el apodo de Chimizapagua, palabra que parece significar Mensajero del Sol. Pues Bóchica entró en la actual Colombia por Pasca, después de haber cruzado los llanos de Venezuela, donde encontramos su recuerdo, como en muchas tribus tupi-guaraníes, hasta el Paraguay, con los nombres de Zumé, Tsuma, Temú y Turné; pero nada más que su recuerdo. Bóchica era un hombre de raza blanca, con abundante cabellera, larga barba y vestido flotante, conforme a las descripciones anteriores. Encontró a los Muyscas en un casi competo estado salvaje. Los agrupó en pueblos y les dio leyes. Cerca de la aldea de Coto, los indios veneraban una colina desde la cual el civilizador predicaba a las muchedumbres reunidas en su base. d. Naylap el Dios Blanco Chimú ¿A dónde se fue Bóchica? O mejor dicho, ¿ adónde se fueron los blancos de los cuales derivó el recuerdo del "Dios Blanco Bóchica? Las tradiciones son vagas y contradictorias al respecto, Tenemos motivos para suponer, sin embargo, que embarcó con su gente en el Pacífico, pues vemos a los blancos barbudos llegar, en canoas "de piel de lobo" (o sea en barcos semejantes a los grandes Umiaks de los esquimales o a los Currags irlandeses), a la costa del actual Ecuador. Como lo habían hecho al desembarcar en el Golfo de México y como lo harán en el Perú, y verosímilmente por las mismas razones climáticas, abandonan rápidamente la zona tórrida y se instalan en la meseta andina, donde fundan el reino de Kara -o de Quito- que más tarde los incas anexarán a su imperio. No sabemos nada de sus actividades. Sólo nos queda el título que ostentaban sus reyes: se hacían llamar Sciri -o Scyri-. Esta palabra no tiene sentido alguno en quichua -el idioma de la región-, pero, en antiguo escandinavo, skirr significa "puro" y skírri, "más puro". En la época cristiana, skíra, "purificar", tomará el significado de "bautizar" y se llamará a San Juan Bautista Skíri-Jón. Estamos mejor informados sobre la etapa siguiente de nuestros viajeros: la costa del Perú donde, desde hacía siglos, estaba establecido el pueblo chimú. El Padre Miguel Cabello de Balboa, cronista del siglo xvi, relata en efecto que, según la tradición local, había venido del Norte una gran flota al mando de un poderoso jefe, Naymlap, al que secundaban ocho dignatarios de su casa real. La expedición había tocado tierra en la desembocadura del río Paquisllanga (Lambayeque). Naymlap se había adueñado del país y sus descendientes lo habían gobernado hasta la conquista de la región por el emperador Inca Tupak Yupanki, al final del siglo XV. No sabemos a ciencia cierta en qué época sucedió la llegada de la flota en cuestión. Pero podemos deducir el dato de la historia misma de los chimúes. Pues el imperio del Gran Chimú desapareció repentinamente y con un cambio de dinastía, alrededor del año 1000, lo que corresponde perfectamente, como veremos más adelante, con la cronología mesoamericana. La tradición relatada por Balboa no nos dice quiénes eran Naymlap y sus compañeros. Pero el nombre del jefe "venido del Norte", tiene, para aclarar este punto, un valor inestimable, pues se vincula indudablemente con algún pueblo germano. "Heim" -que se pronuncia "Jaim" casi como Naym en español- significa en efecto, tanto en antiguo alemán como en antiguo escandinavo, "hogar" o "patria", mientras que "lap" se traduce por "pedazo". "Heimlap" -Pedazo de Patria- podría perfectamente haber sido el apodo dado al jefe de una colonia nórdica establecida en el suelo americano, o el nombre de esta misma colonia, confundido por la tradición indígena con el de su fundador. También es posible que Naymlap sea una deformación de Heimdallr, dios guerrero de la mitología escandinava. Esta lo llama "Centinela de los dioses", por estar encargado de vigilar, durmiendo siempre con un ojo abierto, la entra- da del Cielo, y también "Enemigo de Lóki" -el dios malo- porque, dios del fuego como este último, pero del fuego benéfico, aniquilará, cuando el Ocaso de los Dioses, al dios infernal y será aniquilado por él. Pero el apodo más común de Heimdallr, en la mitología nórdica, es el de "Dios Blanco", lo cual explica suficientemente por qué, en tierras indias, un jarl vikingo haya podido usar su nombre. Notemos, en respaldo de esta segunda hipótesis, que la deformación de dallr en lap es insignificante si consideramos que la palabra, de difícil pronunciación, se trasmitió entre los indígenas, por vía oral, durante siglos y que sólo la conocemos a través de la trascripción fonética de un religioso que no tenía, por cierto, ningún conocimiento de filología. e- Guatán Dios de la Tempestad Chimú Agreguemos que el dios de los chimúes se llamaba Guatán, nombre éste que se parece mucho al de Votan o Uotán, y era dios de la Tempestad, como el Votan mesoamericano y como el Wotan u Odín germánico. Volvemos a encontrar a hombres blancos barbudos más al sur, en el altiplano del Perú, a orilla del lago Titicaca, a donde, según el cronista Velasco, habían llegado por el mar desde el Ecuador. Los españoles, poco después de la Conquista, encontraron las enormes ruinas de Tiahuanacu, y los indios aseguraron que ya estaban allá cuando se fundó el imperio de los incas. Los monumentos no eran obra de los pueblos indígenas, sino de hombres blancos que, primitivamente instalados en la Isla del Sol, en medio del lago, habían poco a poco civilizado la región. La tradición los menciona con el nombre de Atumuruna, acerca de cuyo sentido los estudiosos del idioma quichua no consiguen ponerse de acuerdo. Brasseur de Bourbourg ve en esta palabra una deformación de Hatun Runa, hombres grandes, mientras que Vicente Fidel López traduce literalmente "pueblo de los adoradores -o: de los sacerdotes- de Ati", vale decir de la Luna decreciente. La dificultad procede de la imprecisión con la cual los cronistas transcribieron los términos indígenas, lo que es muy explicable, por lo demás: no sólo el quichua no se escribía, en la época de la Conquista, sino que el alfabeto latino no conseguía expresar fielmente todos los sonidos del idioma. Esto sin hablar de la dicción apagada que caracteriza aún hoy a los indios del Altiplano, que pronuncian todas las vocales no acentuadas más o menos como la "e" muda francesa. Tratándose del nombre quichua de los hombres blancos de Tiahuanacu, tenemos derecho a preguntarnos si Atumuruna no debería leerse, en realidad Atumaruna, lo que sígnifica "hombres de cabeza de luna", expresión equivalente al "cara pálida" de los indios norteamericanos. Tenemos un ejemplo de confusión entre la "a" y la "u" en la misma palabra. Según Garcilaso, los españoles llamaban Vilaoma al Sumo Sacerdote del Sol, en lugar de Villak Umu. Los cronistas dan indiferentemente a una de las fiestas incaicas los nombres de Umu Raymi o de Urna Raymi. De cualquier modo, la referencia a la Luna decreciente parece poco aceptable, pues sabemos a ciencia cierta que los hombres blancos del Titicaca adoraban el Sol (Inti) y la Luna (Quilla) y que Ati no era para ellos sino una divinidad secundaria. En cuanto a la interpretación de Brasseur de Bourbourg, no es de descartar, ni mucho menos, especialmente si se toma en cuenta que Hatun parece proceder de Yotun, gigante en antiguo escandinavo. f. Hiracocha, Viracocha, Dios Blanco del Perú Más importante que el nombre quichua de los primeros pobladores de Tiahuanacu es él de su jefe, Huirakocha, que los españoles escribían Viracocha. Nos encontramos a su respecto con las interpretaciones más fantasistas. Algunos traducen "espuma (Huira) del mar (kocha)". El cronista Montesinos, llevado por su imaginación abusiva, no vacila ante una trasposición más bíblica: "espíritu del abismo". Desgraciadamente para él, el inca Garcilaso, que sabía el quichua, hace notar que, en ese idioma, el genitivo precede al sustantivo que complementa y, por otro lado, se muestra más prosaico: Huirakocha significaría "mar de sebo" (mar de grasa litearlmente). ¡Es éste, admitámoslo, un extraño nombre para un dios! Tal vez sea oportuno buscar una etimología que corresponda al presumible idioma de los recién llegados. A título de mera hipótesis, pues en el campo de la filología, toda prudencia es poca, notaremos entonces que "huitr", o "hvitr", palabra ésta que cualquier indio del Altiplano pronunciaría "huir", significa "blanco" en antiguo escandinavo y "god", "dios". El sonido particular que tiene la d (idéntico al de th en inglés) en esa lengua existe en el quichua, pero no en el castellano. Es normal que, en español, se haya convertido en ch. Por lo tanto de "Huitr-god" o "Hvitr-god" (Dios Blanco en nórdico" a Huir-a-coch-a" o "Vir-a-coch-a" hay un solo paso Sin embargo, las tradiciones peruanas no concuerdan más que las mesoamericanas en lo que atañe a la personalidad y apariencia del Hijo del Sol. Guerrero para algunos cronistas, Betanzos, que estaba casado con una indígena y estaba así en estrecho contacto con los quichuas, describe a Huirakocha como a un sacerdote tonsurado, blanco y con barba de un palmo, vestido con una sotana blanca que le caía hasta los pies y portador de un objeto parecido a un breviario. Veremos más adelante que no se trataba del producto de su imaginación. Notemos que en aymará, idioma de los indios del Altiplano boliviano, sometidos por los incas, el nombre de Huirakocha era Hyustus, según la transcripción española, y se pronunciaba exactamente como el latín Justus. Los atumuruna impusieron su autoridad a las tribus aymaráes y quichuas, extendiendo su imperio hasta más al norte del Cuzco. Al mismo tiempo, construyeron la ciudad de Tiahuanacu, que no llegaron a terminar. Lo que los incas y, más tarde, los españoles encontraron no fue un conjunto de edificios en ruina, sino un obrador. g. Kari el Temible Demonio de Bolivia Un cacique indígena de Coquimbo (Chile), de nombre Cari o Kari, se sublevó en efecto contra la dominación de los blancos. Vencidos en sucesivas batallas, éstos se replegaron en la Isla del Sol, donde tuvo lugar el último combate, que fue también para ellos una derrota. Los indios degollaron a la mayor parte de los varones. Sólo unos pocos consiguieron huir. Emprendieron viaje hacia el norte y llegaron al actual Puerto Viejo, en la provincia ecuatoriana de Manta, donde se encontraba la madera especial con la cual se construían las balsas. Y Huirakocha "se fue caminando sobre el mar". No pereció en el viaje. Pues sabemos de su llegada a la Isla de Pascua y a los archipiélagos polinesios, donde sus descendientes se recuerdan con el nombre de Ari. No hace falta insistir sobre este punto, perfectamente demostrado por Thor Heyerdahl en varios de sus libros como "Kon Tiki" y "Aku-Aku". El cacique Cari, vencedor de los blancos, permanece aún en la memoria de los indios bolivianos. Es para ellos lo que Atila para los franceses, y las madres amenazan con él a sus hijos, como los europeos con el "hombre de la bolsa" o el "croquemitaine". ¿Pero el degollador de los atumuruna se llamaba realmente Cari, o se le dio el nombre conocido de algún genio maléfico? Nos lo podemos preguntar, pues Kari, en la mitología escandinava es el siniestro gigante de la tempestad, de muy mala fama: se lo llamaba "él devorador de cadáveres". La derrota y eliminación de los atumuruna hundió al Perú en el caos. Huyendo de los invasores, la población se dispersó y no tardó, según el relato que Garcilaso pone en boca de un tío suyo, en volver al estado salvaje: "Las gentes en aquellos tiempos vivían como fieras y animales brutos, sin religión ni policía, sin pueblo ni casa, sin cultivar ni sembrar la tierra, sin vestir ni cubrir sus carnes, porque no sabían labrar algodón ni lana para hacer de vestir. Vivían de dos en dos y de tres en tres, como acertaban a juntarse en las cuevas y resquicios de peñas y cavernas de la tierra... ". h. El Ajar Manco Kapak. Sin embargo, no todos los blancos habían desaparecido. Un grupo de "hombres del Titicaca", cuatro varones y cuatro mujeres, todos hermanos -vale decir, sin lugar a duda, de la misma raza- se había refugiado en la montaña, detrás de la quebrada del Apurimac, al mando de diez tribus leales. Reunidos en consejo, los cuatro jefes decidieron: "Hemos nacido fuertes y sabios y, ayudados por nuestros pueblos, somos poderosos. Partamos en demanda de tierras más fértiles que las que poseemos y, al llegar a ellas, sojuzguemos a sus pobladores y demos guerra a quienquiera no nos reciba por señores" (*) Saliendo de las cuevas de Tampu Toku (el Albergue -en realidad un Refugio) y después de detenerse un tiempo en Pakkari Tampu -el Albergue de la Aurora-, el ejército emprendió su marcha hacia el Cuzco, a unos 40 kilómetros. Los blancos y sus guerreros indígenas hicieron varias etapas de unos años, la última en Matahua, en la entrada del valle del Cuzco y, finalmente, reconquistaron la ciudad que había pertenecido a sus antepasados, edificando de inmediato el Templo del Sol. Durante el largo viaje, uno de los blancos, Manko Kapak, se había librado, por medios desconocidos,-de sus tres "hermanos" y se había proclamado rey. Otra versión sólo menciona a él y a su mujer y hermana, Mama Ocllo, simplificando así el relato y, probablemente, tratando de echar el manto del olvido sobre las rivalidades internas del grupo. En las tradiciones indígenas, los cuatro varones blancos llevaban mismo título: AYAR. La palabra, nos dice Garcilaso: "no tiene significación en la lengua general del Perú (el quichua); en la particular de los incas, la debía de tener" (*) Señalemos aquí, que los señores escandinavos se llamaban JARL, término éste que se traduce habitualmente por "Conde" y cuya pronunciación por un indio quichua sería idéntica: JARL Y YARL, salvo en cuanto a la a aumentativa antepuesta, a la de A-YAR. A esta similitud se agrega una duda muy seria acerca del significado de Kapak, título de Manko y de todos los emperadores incas, sus sucesores. Garcilaso de la Vega, nos da dos interpretaciones distintas, lo que demuestra su inseguridad al repecto. a) Por un lado no dice que Capa Inca significa "Solo Señor" (capa = solo) y, por otro, que b) Capac tiene el sentido de "rico y poderoso en armas". Ahora bien: Capa y Capac son dos formas de la misma palabra. Nos podemos preguntar, pues, si no correspondería buscar en la "lengua particular" de los incas una acepción más satisfactoria. La encontramos en el viejo escandinavo Kappi, héroe, campeón, caballero. El origen del nombre de Manko, que no tiene sentido en quichua, en antiguo escandinavo, resulta más que evidente: Man significa "Hombre" y "Ko" parece ser una abreviatura de Konr, "Rey". Tomando esta vía interpretativa, el fundador de la dinastía incaica se llamaba, pues, "Hombre Rey" o sea, el hombre que se convirtió en rey. Los descendientes de Manko Kapak y Mama Ocllo -o más probablemente los de todos los "hombres del Titicaca"- constituyeron una casta aristocrática: los incas de sangre real, que se casaban exclusivamente entre sí. Más aún, los miembros de la familia imperial lo hacían entre hermanos, para conservar pura su sangre de "Hijos del Sol". Ahora bien: ¿De dónde viene la palabra "Inca" (pronunciación castellana actual), o "Inga" (pronunciación castellana antigua) que no es ni quichua ni aymará? La respuesta es fácil: en el antiguo germano, la desinencia "Ing" servía para designar a los miembros de un mismo linaje, como en merovingio, carolingio y lotharingio, por ejemplo. No es por casualidad ni por equivocación, pues, que la mayor parte de los cronistas españoles escriben "Inga" en lugar de "Inca" como lo hacemos hoy en día. Los "Ingas" eran, por lo tanto, "Los Descendientes" por excelencia: los descendientes de Manko y de sus "hermanos". Los soberanos, sin embargo, tenían concubinas que no todas eran de sangre real y, por otro lado, en los comienzos del imperio, se habían creado "Incas del Privilegio" entre los jefes indios que habían colaborado en la reconquista. En la teoría, se trataba de un estrato social situado inmediatamente debajo de los incas de sangre real, con los cuales no se debían mezclar. De hecho, sin duda alguna, se produjo cierto mestizaje. Los emperadores incas, tales como fueron retratados en los frescos de la iglesia Santa Ana del Cuzco, tenían la tez muchísimo más clara que sus subditos. No eran blancos puros, sin embargo. Entre las momias reales encontradas por los españoles, se mencionan como excepciones la de Emperador Inga Huirakocha, de pelo rubio muy pálido, y la de su mujer, "blanca como huevo". '
Consideremos ahora el conjunto de las tradiciones que acabamos de resumir. Es imposible dejar de comprobar su perfecto encadenamiento. El Dios-Sol y sus compañeros, blancos y barbudos como él, desembarcan en la costa atlántica de México. Con el apoyo de los toltecas, Quetzalcóatl se impone en el Anáhuac, a cuyas poblaciones aporta religión y cultura. Organiza una expedición al Yucatán donde, conocido como Kukulkán, emprende con la colaboración de los Itzás una tarea semejante que termina en una sublevación indígena. De vuelta al Anáhuac, indignado por el comportamiento de los blancos que había dejado allá, abandona el país embarcándose en el Atlántico, lo que elimina toda interpretación mítica de sus hazañas. Lo reencontramos, como Bóchica, llegando a Cundinamarca (traducción probable "Marca del Conde"), en la actual Colombia, desde los llanos de Venezuela, en cuyas costas atlánticas evidentemente había desembarcado. Se hace de nuevo a la mar, esta vez en el Pacífico, en barcos de piel de lobo y alcanza el Ecuador donde funda el reino de Quito. Siguiendo para el sur, llega a la región de Arica y, como Huirakocha, sube al Altiplano donde se establece en las islas y orillas del lago Titicaca e impone su mando a las poblaciones indias que civiliza. Una sublevación indígena lo obliga a huir, y lo vemos reembarcarse en el Pacífico para un viaje que lo llevará a Polinesia. Sólo queda en el Perú un reducido grupo de blancos que, después de reorganizar sus fuerzas, marchan victoriosamente sobre el Cuzco y fundan el Imperio de los incas, que perdurará hasta la llegada de los españoles. Nada más coherente, salvo en cuanto a la ya mencionada superposición de dos dioses blancos, que sólo en el país maya las tradiciones distinguen hasta cierto punto Queda por saber si la cronología permite semejante unificación de los distintos relatos. No podemos confiar en las fechas que dan los especialistas: son a menudo altamente fantasiosas, y no es excepcional notar entre dos autores serias variaciones Afortunadamente, tenemos dos puntos de referencia exactos y seguros. a) El primero es la fundación por Quetzalcóatl -o, si se quiere, la segunda fundación, puesto que ya existían las ruinas de un centro poblado anterior- de la ciudad maya de Chichén Itzá. Ya vimos que el Dios-Sol bajó de la meseta mexicana unos veinte años después de su desembarco en Panuco y que sólo permaneció unos pocos años en el Yucatán. Ahora bien: conocemos la fecha de su llegada a Chichén Itzá: katun 4 ahau del calendario maya, vale decir el año 987 de nuestra era. Por lo tanto, Quetzalcóatl surgió del océano en 967, aproximadamente. b) El segundo punto de referencia es apenas menos preciso. Cuando llegaron los españoles, acababa de ser asesinado por su medio hermano mestizo, Atahualpa, el último emperador inca, Huáscar. Sin contar a éste habían reinado doce soberanos, desde Manko Kapak, pero dos de ellos lo hicieron conjuntamente por ser mellizos. Una generación equivalía, en aquel entonces, a unos veinte años. Así, en la misma época y en condiciones de vida bastante parecidas, para los once reyes de Francia que se sucedieron entre Felipe III, que ascendió al trono en 1270, y Carlos VIII, fallecido en 1498. La genealogía de los reyes aztecas entre 1375 y 1520 nos da nueve soberanos, con un promedio de dieciséis años por reinado. Ahora bien: Huayna Kapak, el emperador de la undécima generación, murió en 1525. Luego, Manko Kapak habría fundado su imperio alrededor del año 1300. Ignoramos, por cierto, la fecha del desembarco de Huirakocha en el Perú. Pero podemos presumir que tuvo lugar poco después de la partida de Quetzalcóatl de México y que el viaje entre la desembocadura del río Gosacoalco y el actual puerto de Arica fue relativamente breve. De ser de otro modo, encontraríamos a lo largó del itinerario del dios blanco rastros de su estada, cuando sólo hallamos recuerdos de su paso. Por el contrario, los edificios de Tiahuanacu, demuestran que los atumuruna, se habían radicado definitivamente en la zona del Titicaca. Salido de México sobre el final del Siglo X, el Dios-Sol (nos referimos a los blancos que generaron las leyendas) pudo haberse desplazado hacia el sur, en sucesivas etapas, durante medio siglo o un siglo. Llegó a Tiahuanacu, pues, entre 1050 y 1100 y le quedaron unos dos siglos para crear su imperio y construir su capital inconclusa: más de lo que hacía falta, en cuanto a esta última tarea, si se piensa que en Europa, durante el mismo lapso, se edificaban las catedrales góticas.
Estamos ahora en condiciones de trazar el siguiente, esquema para las sucesivas apariciones en América Precolombina de los "Dioses Blancos": 1) En el Año 967 d.C, se produce el Desembarco de Quetzalcóatl en Panuco, Golfo de México. 2) En el Año 987 d.C. se produce la llegada de Kukulkán al Yucatán. 3) En el 989 d.C. el Regreso de Quetzalcóalt al Anáhuac, reembarco en el Golfo de México y desembarco en la costa venezolana. 4) Entre el 1050/1100 d.C. Desembarco de Huirakocha en Arica, Perú. 5) Entre el 1280/90 d.C. Derrota de Huirakocha en la Isla del Sol, huida y embarco en el Pacífico. 6) En el 1300 d.C. Conquista del Cuzco por Manko Kapak y fundación del imperio incaico.
Las tradiciones de los distintos pueblos considerados se encadenan, pues, perfectamente. Nos muestran a un grupo de guerreros blancos, que desembarca en la costa mexicana y deja algo de su cultura en el Anáhuac, el Yucatán y zonas adyacentes. Con el apodo de Quetzalcóatl en el país náhuatl, de Kukulkán en tierras mayas, de Votan en Guatemala, de Zuhé en Venezuela y de Bóchica en Colombia, el jefe blanco, que verosímilmente se llamaba Ullman, se convierte en el recuerdo indígena, con el tiempo, en un Dios Civilizador, a pesar de las dificultades encontradas por él durante su estada en los distintos países. ¿Cuánto tiempo dura exactamente el viaje que lleva a los blancos hasta la costa colombiana del Pacífico, y cuándo muere Ullman? No lo sabemos. Pero sí la tradición nos muestra a los nórdicos, ya al mando de un nuevo jefe, Heimlap o Heimdallr, llegan en barcos de piel de lobo al Ecuador, donde fundan el reino de Quito, y luego al Perú, donde se radican en la zona del lago Titicaca y empiezan a construir una metrópoli: Tiahuanacu. Después de unos dos siglos de supremacía, los blancos vencidos por una invasión de indios diaguitas, se dispersan. Unos se desplazan por la costa hacia el norte y se embarcan en balsas que los conducen hasta las islas oceánicas. Otros escapan del Altiplano y desaparecen en la selva amazonica, donde se encuentran, hasta hoy, sus descendientes. Unos pocos, en fin, se refugian en la montaña desde donde, con la ayuda de indios leales, reconstruyen su imperio. La tradición nos permite, gracias a los nombres y títulos que nos ha trasmitido, identificar a los blancos que capitaneaba el Dios-Sol. a) En efecto, Ullman y Heimlap o Heimdallr son nombres escandinavos y b) encontramos el mismo origen para los títulos sciri (de skirr, puro), ayar (de jari, conde) y c) inca o inga (de ing, descendiente), así como para el apodo d) Huirakocha que viene del antiguo escandinavo hvitr, blanco, y god, dios. e) Los textos nos señalan la actuación anterior, en Mesoamérica, de un dios blanco de características diferentes -pacífico y ascético- que, en el Anáhuac, se confunde en el recuerdo con Quetzalcóatl y le da una segunda personalidad incompatible con la primera, pero, en el país maya, conserva, con el nombre de Itzamná, una realidad autónoma. ¿De dónde venían Ullman y sus hombres? La cronología que hemos establecido excluye toda posibilidad de una procedencia de "Vinland", puesto que el viaje de Leif fue posterior en varios decenios a la llegada del Dios-Sol Quetzalcolat a Panuco (México). Sólo se puede tratar, por lo tanto, de una expedición anterior a las que nos cuentan las Sagas. Itzmná pudo, por la fecha, haber venido de Huitramannaland (Tierra de los Hombres Blancos o Gran Irlanda) pues los relatos de las Sagas Escandinavas, indican que la Gran Irlanda existía en la segunda mitad del siglo X (**) |
La Expansión del Segundo Imperio de Tiwanaku, formado por los Vikingos Daneses, alcanzó lugares tan distantes como las costas del Brasil, a través del actual Paraguay por los Caminos del Peabirú y por el Río Amazonas y el Noroeste de Argentina y Norte de Chile.
Escultura Vikinga de las Islas Shetland del Norte. Con su correspondiente Casco Cónico y formatos. Compárela con las siguientes del Amazonas
Vikingo del valle de Utcubamba (Alto Amazonas)
Vikingos de Karajia (Amazonas) Estos "Purunmachos" son sarcófagos de la Cultura Chachapoyas, del perú. Están a 48 km al de la Ciudad de Chachapoyas. Se trata de un conjunto de 7 sarcófagos de 2.5 m de alto, construidosde una mezcla de arcilla, piedras y palos. Están instalados sobre un acantilado de unos 200 m de altura sobre el río Juscabamba. Fueron descubiertos en 1984 por el arqueólogo Federico Kauffmann.
También existen otros lugares con sarcófagos de este tipo como: el de Tingorbamba que consta de dos hileras de sarcófagos parecidos a los de Karajía a unos 16 km de la Ciudad de Lámud;
el
de Revash a 65 km de Chachapoyas, donde hay una construcción
funeraria de "chullpas" que son como casas pequeñas
pintadas de rojo y blanco; o Chipuric ubicado a 35 km de Chachapoyas
con una serie de construcciones circulares de piedra laja y sarcófagos
en los acantilados del l río Marañon.
Vikingos de Perú (Amazonas)
El 15% de la Población de la etnia Chachapoya, al norte de Perú, constructores de los anteriores "Purunmachos" nace de color blanco, cabellos rubios y ojos claros... ¿Qué "casualidad" no? No lo cree? viaje a la Ciudad de Chachapoyas en Perú y lo verá... También vea nuestra sorprendete recolección fotográfica de Indios Blancos en las Américas , también nuestra colección de Barbados Precolombinos y de Momias Rubias Precolombinas
(Señora Chachapoya amerindia y su hijo y rubio)
(Señora de la etnia Chachapoya blanca y su hija blanca y de cabellos castaño claro)
(Señoras Chachapoyas amerindias y sus hijos blancos y rubios) Fotos: Contribución del Investigador Ronald Zúñiga, de Perú
Tras 300 años en Sudamérica y tras la derrota en Tiuwanaku, los últimos blancos retoman el poder y forman la Oligarquía Incaica, minoría blanca que sojuzga a la mayoría amerindia hasta la llegada de los españoles.
Inca Huascar Túpac Paullu Inca o Cristóbal Paullu. el Ultimo Inga... "Nobleza Incaica" ¿Le parece que este hombre de rasgos blancos, barba notoria y naríz pronunciada es un amerindio? En el medio del Caos de la Guerra Civil Incaica y de la llegada de los españoles, Paullu obtó por colaborar con los Conquistadores para mantener sus privilegios
Ampliación del rostro del Inga Paullu. ¿Sigue creyendo que la Nobleza Incaica era "amerindia"? Si cree que el Inga Paullu es amerindio, consulte a un oculista o mejor a un psicólogo.
(Atahualpa II. Lider de la nobleza incaica en la Rebelión contra los españoles por sus abusos. Hombre de gran estatura y blanco) La nobleza Incaica no era de la misma raza que los indígenas a los cuales oprimía y dominaba. Descendían de Vikingos Daneses y, a pesar de querer mantenerse separados de la población general, por sus propias tendencias racistas, se fueron mestizando a lo largo de los 5 siglos que transcurrieron entre el año 967, año de la llegada a México y el 1531, año de la Caida del Imperio Incaico y, por supuesto, adoptando la costumbres y cultura de los pueblos que fueron dominando.
(Inga Garcilazo de la Vega. Mestizo de Princesa Inga y un capitán Español. De amerindio nada tiene). ![]() Caballero Armado a la usanza europea con coraza de un Keru de Copacabana, lago Titicaca, Bolivia. Foto perteneciente a la colección de Jacques de Mahieu. Este Keru es una prueba que los Vikingos volvieron a establecer contacto con Europa, desde América del Sur, hacia finales del siglo XIII, como lo veremos en Templarios en América Precolombina.
"Oreja Larga" de la Isla de Pascua. Dibujo generado ´por la Expedición del Capitán Cook al Pacífico Sur. ¿A usted le parece que este hombre es un amerindio?
Vega Ossorio de la Comisión de Exploraciones Arqueológicas de la Corporación Planetarios.com, junto al "Guerrero Vikingo" del Parque Provincial "Los Menhires" en "El Mollar", Tafí del Valle, Argentina.
Menhir del Vikingo en Tafi del Valle, Tucumán, Argentina. Del contrastado fotográfico de las líneas de tallado de la piedra, surge a las claras la cabeza de un Soldado, con Casco de Guerra, que incluye protectores de naríz y mejillas. Este es uno de los Descubrimientos de la Comisión de Exploraciones Arqueológicas de la Corporación Planetarios.com
Figurilla de Paracas, Perú. Geurrero Amerindio con Casco Vikingo, igual al del Vikingo de Tucumán. Observe como los artistas quieren distinguir las razas usando distintos colores para la piel de cada individuo.
Cerámico incaico. Personaje con bigotes y casco cónico de tipo vikingo. Quizás (especulación) un Aguatero del Ejéricto Inca
Vasija de Puruchunco, Perú. Se observa el mismo estilo para la realización del rostro y representa a un personaje con bigotes.
Combate entre un Individuo de raza blanca y un individuo de otra raza. Cerámica de Nazca
Cerámica de Paracas con Individuo blanco, con el típico casco cónico con el coronado del Tumi (cuchillo curvo)
Cerámica de Nazca. Individuo blanco con Casco Cónico
Cerámica de Nazca. Individuos Blancos
Cerámico Incaica con Individuo blanco
Menhir del Dios Thor Vikingo en Argentina, abandonado a la intemperie. Contrastando sucesivamente la imagen, surge la imagen del Dios Thor Vikingo. Descubrimiento de la Comisión de exploraciones Arqueológicas de Planetarios.com
Dios Thor con su tipico casco cónico y su martillo. Bronce de 6.4 cm, 1000 D.C. Akureyri en Islandia. Compárelo con la figura extraida del Menhir de Tucumán a continuación que está en la misma posición: casco cónico, barba, bigote, manos cruzadas sobre su Martillo Moljnir.
Martillo "Molljnir" del Dios Vikingo Thor
Cuchillo Ritual Preincaco
Formas del Martillo de Thor (Molljnir)
Tumis. Cuchillos Rituales (en este caso Incaicos)
Cuchillo de Bronce Troyano Todas estas formas de cuchillos son de origen anterior a los precolombinos y a los vikingos y son de origen indoeruropeo
(El Dios Blanco Naymlap de los Muyscas o Chibchas)
Cerámica Mochica con Swastica
Lauburus (Swastikas curvadas) en los acompañantes del Señor de Sipan (Cultura Mochica, Perú). Estas figuras se encuentran en el Museo y portan las joyas que se encontraron en la tumba. Cabe aclarar que las figuras que portan la joyería son representaciones que se han hecho basándose en las características de los pobladores actuales de la región. Lo irónico del tema es que los actuales pobladores dicen que las construcciones de Sipán "las hicieron Gigantes Blancos". Posteriormente a esta foto, las swásticas en las orejas fueron cambiadas por aros con dibujos... Se hacen representaciones así porque más de algun tarado piensa que "asi son más peruanos". ¡Como si la Nación Peruana fuera a perder su identidad y su prestigio por admitir que hubo en el pasado remoto individuos blancos en su territorio..! Oh Señor: ¡Sálvanos de tanto Tarado!
Swastica Curvada (lauburu) similar a la del Señor de Sipán
El Lauburu es el nombre que recibe en euskera (vasco) la cruz esvástica de brazos curvilíneos frecuente entre las representaciones de celtas y germanos. La Swástica es un símbolo indoeuropeo que comenzó a utilizarse en el Neolítico. Es un Símbolo Solar expandido por todo el mundo en las grandes migraciones que llegaron aAfrica (Egipto), extremo oriente y hasta américa.
Lauburu (swástica) Nahualt. Plato cerámico. Museo del Distrito Federal, México
Swástika. En el interior de un Puco de la Provincia de Catamarca. Colección Dr. Sabate. Argentina
Fusaiolas o Torteros. Con Swasticas dextrógiras. Si bien son de origen anterior a la presencia vikinga en América (correponde a la presencia indoeuropea troyana), son una muestra más de lo extendido de los símbolos indoeuropeos en América Precolombina. Museo Arqueologico Wagner de Santiago del Estero Argentina (MAWSE)
Torteros con Cruz Pate o Patada, clara influencia Templaria sobre el norte de Argentina. También se observa un torteros con símbolo de la protección. La influencia de los Templarios comenzó con el intercambio de éstos con los vikingos daneses de Tiwanaku. MAWSE
Camino del Peabirú que unían el Cuzco con el Océano Atlántico. Red de Caminos preexistentes de los Troyanos del Primer Imperio Tiwanacota. , desarrollado por los Vikingos del Segundo Imperio de Tiwanaku, a partir de la obra original, con el agregado de los Caminos del Peabirú que pasando por Paraguay y Brasil, conectaban Tiwanaku con el Atlántico Por último, los Incas del Tercer Imperio, lquienes abandoaron las Postas Vikingas del Paraguay, los ampliarian por el sur hasta Santiago del estero en Argentina
Inscripción rúnica vikinga que dice "a dos dias la casa (Aldea) de Sven", encontrada por Jacques de Mahieu en la Sierra de Medina, que limita las provincias de Santiago del Estero y Tucumán en Argentina.
Primera linea: Cruces vikingas. Al medio: cruces de Quetzalcoalt. Ultima línea: cruces de Tiwanaku. En esta compratoria de De Mahieu es bien obvia la influencia Céltica y Vikinga
Arriba inscripciones vikingas de Kirvik, Suecia. Observe el extraordinario parecido con los caracteres Keilka Rezapaliche del Antiplano y los Rongo-Rongo de la Isla de Pascua
Caracteres Keilka Rezapaliche del Antiplano
Caracteres Rongo-Rongo de la Isla de Pascua
Blanco, muy rubio, violando a amerindia en Huaco de la Cultura Mochica. Observe como el artista ha querido distinguir el color de los cabellos y de la piel de ambos personajes.
Huaco Mochica con Barbudo
Huaco Mochica con bigote rubio
Vasija de Paracas, con bigotes y barba.
Tres huacos mochicas con hombres blancos.
La Pedra da Gavea es en realidad el Dios Blanco Huiracocha. Esta es La Teoría de esta Comisión de Exploraciones Arqueológicas de la Corporación Planetarios.com
Comparación de los rostros pétros de Huiracocha (o Wiracocha o Viracocha) en Ollataytambo Perú, con el rostro del de la Pedra da Gavea, Rio de Janeiro, Brasil. El estilo constructivo es el mismo. Hasta nuestra comparatoria, creemos que nadie se había dado cuenta. Nosotros especulamos que en realidad ambos, no son ni fenicios ni vikingos, ambos pertenecen a la anterior cultura de los troyanos en América Precolombina durante el Primer Imperio de Tiwanaku. Posteriormente, con el arrivo de los Vikingos Daneses y la formación del Segundo Imperio de Tiwanaku, estos agregaron la famosa inscripción rúnica presente en la Roca. Obviamente nuestras especulaciones derivan de los estudios anteriores de Jacques de Mahieu, al cual no hemos dedicado a fundamentar fotográficamente. Viracocha parece ser un Dios Blanco, bastante anterior en el tiempo a Inti (dios Sol de los Incas). Existen rastros de construcciones Megalíticas (tipo Micénica y troyanas) en toda América Precolombina. Incluso no solo Tiwanaku fue anterior a los Incas, sino también la fortaleza peruana de Sacsayhuaman
(Imagen de Huiracocha o Viracocha o Huir-God, en una montaña del valle de ollataytambo, Perú
Ampliación de Viracocha o Huiracocha
(Cabeza de Piedra Incaica con Llauto y Maiscaypacha, del Museo de las Americas de madrid, de indudables rasgos blancos, que se supone representación del Dios Viracocha, atribuida al Inca Viracocha, que la hizo construir para rememorar la visión que tuvo de este Dios Preincaico) Considerada durante largo tiempo como de origen fenicio o Vikingo (Teorías de Ramos y De Mahieu respectivamente), es en realidad para nosotros una representación del Viejo Dios Blanco Huiracocha, Viracocha o Wiracocha del Antiplano, preexistente al Imperio Inca y procedente del Primer Imperio de Tiwanaku. A nuestro entender los Tiwanakotas del Primer Imperio (formado por Troyanos) se extendieron hasta el Atlántico y representaron en esta Pedra da Gavea (Rio de Janeiro, Brasil) a su Dios Huiracocha, similar al que tallaron en el Valle de Ollataytambo en Perú. No nos olvidemos que lo que hoy se llaman "Caminos Incaicos" ya existían antes de los Daneses del Segundo Imperio de Tiwanaku (estos los extendieron) y los conectaron con el Paraguay y el Atlántico, agregando los Caminos del Peabirú. La Ruta al Atlántico ya existía desde la Primer Tiwanaku.
Vista frontal de la Pedra da Gavea
![]()
(Inscripción de la Pedra da Gavea sobre su lateral, que no da hacia el el Océano) Creemos que la Inscripción sobre la misma pude haber sido hecha por los vikingos que tomaron el control de la Tiwanaku troyana ![]() Inscripción de la Piedra da Gavea
Normalización del Texto de Piedra da Gavea y transliteración de las runas a caracteres latinos. según Jacques de Mahieu. El texto dice: "Cerca de esta roca, numerosas tablas de roble para barcos depositadas (en la) playa arena gruesa (o de guijarros)"
También existe una interpretación que circula en la web que pretende que la inscripcion es una inscripción fenicia. En 1.963, el arqueólogo y presidente del Instituto Geográfico de Manos llamado Bernardo de Azevedo Silva Ramos, "tradujo" este texto, colocando en sentido inverso las letras, al estilo semítico:
Esta es la interpretación de Ramos: LAABHTEJBARRIZDABNAISINEOFRUZT Tzur FOENISIAN Badz RAB JETHBAAL "Tiro de Fenicia, Primogénito Jethbaal" PERO ESTA INTERPRETACION ES DESCABELLADA PORQUE LOS FENICIOS NO SE LLAMABAN ASI MISMOS "FENICIOS", SE DENOMINABAN "KA'ANIM" (de ahi la palabra "Caananitas" de la Biblia). La Palabra "Fenicios" deriva del girego "Phoenithians". Es una interpretación anacrónica y muy fantasiosa. Sin embargo el mismo Ramos dijo: "En la hipótesis de que no hubiéramos interpretado fielmente esa inscripción, nos queda el consuelo de haber -bien empleado nuestro tiempo estimulando, gracias a nuestras modestas investigaciones, a los que tienen la competencia requerida, los que nos perdonarán nuestro parecer" |
|||||||||||||||||||||||||||
|
Notas
|
|
(*) Garcilazo de la Vega deja bien en claro, que la nobleza incaica hablaba otro idioma diferente al que hablaban sus súbditos. (*) En esta declaración transmitida por transmisión oral, está bien clarito y expresado que la Nobleza Inca iba a sojuzgar a toda nación amerindia que se le interpusiera en el camino. Terminemos con la cantinela de la "justa sociedad" Incaica que era la delicia de los amerindios. En realidad fue una larga tiranía y como tal, sus integrantes vivían sojuzgados. Si hubiera sido así, ninguna población amerindia hubiera apoyado a Pizarro como lo hicieron.. (**) Nos preguntamos, dejando de lado la teoría de los vikingos o cualquier otro pueblo de blancos: ¿Cómo explican los "genios" de siempre esta conexión tan cerrada entre México y Perú en tiempos Precolombinos, si era tan "imposible" realizar grandes viajes por mar y tierra? Aceptémoslo de una vez por todas: los viajes de envergadura entre regiones distantes en América Precolombina, existieron. Las evidencias físicas lo demuestran. |
|
Análisis
de La Roca de la Gávea. Extraido del Libro de Jacques de Mahieu
"Drakkares en el Amazonas"
|
|
"De seguir bajando a lo largo de la costa brasileña, encontraremos, diez grados al sur de Bahía, la profunda bahía de Guanabara, en cuya entrada se enfrentan Río de Janeiro y Niteroi. Al sur de la antigua capital, se escalonan, de este a oeste, las conocidísimas playas de Copacabana, Ipanema y Leblon, y luego, al pie de una sierra cubierta de selvas frondosas, las de Sao Conrado y Barra da Tijuca. Domina la sierra en cuestión una roca desnuda que la prolonga como una especie de espolón elevado y que se conoce con el nombre de Pedro, da Gávea. La pared norte de esta roca, tal como se la ve muy claramente, a simple vista, desde la sierra de Boa Vista que la enfrenta, tiene toda la apariencia de un rostro humano (cf. fotos 27 y 28). Dos grutas constituyen sus ojos y les diseñan arcos superciliares pronunciados. La nariz, cuyo tabique separa, según se debe, las cavidades oculares, es ligeramente aguileña y muy puntiaguda. Una hendidura horizontal marca el lugar correcto de la boca. Una barba enteriza cubre y prolonga las mejillas y el mentón, mientras una gorra o casco de forma ojival parece colocada, sin solución de continuidad, sobre la frente recta. En la pared oeste, a la altura de los ojos, una gran puerta rectangular está tallada en la roca, obstruida por un bloque de piedra que cierra su entrada y que nadie, hasta ahora, ha tratado, por lo menos con éxito, de desplazar. En la gorra -o el casco-, se notan varias series de signos grabados, la principal de las cuales, a media altura, es especialmente visible. Se conoce la existencia de esta última desde principios del siglo pasado y, ya en 1839, el Instituto Histórico y Geográfico nombraba, para estudiarla, una comisión, constituida por Manoel de Araujo Porto Alegre y J. da Cunha Barboza, cuya memoria inició una polémica que aún no está cerrada: ¿trátase de una inscripción esculpida de mano de hombre, o de meros trazos, debidos a la erosión, cuyo alineamiento regular sólo provendría de algún capricho de la naturaleza? Prudentemente, los autores del documento se abstienen de pronunciarse:
"La comisión no desespera de la gloria, que aguarda el
Instituto Histórico y Geográfico, por el descubrimiento
de iguales monumentos; ni de la esperanza de ver aparecer en su seno
un Champolleon (sic) brasileño, ese Newton de la antigüedad
egipcia o Cuvier del Nilo, para que el faro de su genio indagador
ilumine esta parte tan obscura de la historia primitiva de nuestro
Brasil; y para que ella pueda algún día contemplar aquel
monumento como Anaxágoras el sol, o también, como Hay que esperar el año 1920 para que se efectúe el primer relevamiento correcto de los signos, de 2,50 m de altura, en promedio, que, en unos 30 m, forman una línea, irregular desde el doble punto de vista de la altura y de la profundidad de su trazo (cf. fig. 68). Bernardo da Silva Ramos, tan minucioso como de costumbre, a quien lo debemos, no podía, por supuesto, limitarse a este notable trabajo: también debía traducir una inscripción que, por no tener el menor parecido con la escritura griega, debía ser fenicia. Fue así cómo dio a luz un texto que honra su imaginación: "Tiro Fenicia Badezir primogénito de Jethbaal". Ramos, con todo, no estaba muy seguro de sí mismo: "En la hipótesis de que no hubiéramos interpretado fielmente esa inscripción, nos queda el consuelo de haber -bien empleado nuestro tiempo estimulando, gracias a nuestras modestas investigaciones, a los que tienen la competencia requerida, los que nos perdonarán nuestro parecer". El resultado fue muy distinto: por miedo al ridículo, nadie más, hasta hoy, se ha atrevido a hacer la menor alusión a la Pedro da Gávea, salvo para manifestar, en pocas palabras, el escepticismo del que el mismo Ramos había dado el ejemplo. El estudio de los signos en cuestión es, por lo demás, sumamente delicado. El viento y la lluvia, con su violencia tropical, alcanzan la roca de lleno y no se excluye, pues, a priori, que tanto el rostro como los trazos alineados sean el producto de la erosión. Un detalle, sin embargo, parece contradecir esta explicación: las líneas verticales de los signos van ensanchándose hacia abajo. Tal fenómeno es característico de una acción de la lluvia que, deslizándose a lo largo de la roca lisa, encuentra una hendidura que, en lugar de atenuarse progresivamente, como es el caso, por lo general, cuando se debe a la erosión, sé interrumpe de golpe. El agua se acumula en el punto donde la piedra, cortada horizontalmente por el cinzel del grabador, le opone una resistencia que no le ofrecía el trazo vertical artificial. Rebota, entonces, y desborda por la derecha y la izquierda, ensanchando así la hendidura. Algunos experimentos que hicimos confirmaron plenamente lo que acabamos de exponer. De ahí una hipótesis de trabajo: los signos de la Roca de la Gávea constituyen una inscripción, maltratada por los elementos. Por
deformados que estén, estos signos que, en el marco de esta
hipótesis, se convierten en caracteres tienen una neta apariencia
rúnica. Sabíamos, por otro lado(16), que los vikingos
frecuentaban la costa sur del Brasil y que sus huellas de pie habían
sido relevadas en Cabo Frío, un poco al norte de Río
de Janeiro. Era evidente, por otra parte, que la bahía de Guanabara
constituía, para sus drakkares, el La tarea no era nada fácil. Por un lado, la erosión ha deformado la mayor parte de los caracteres, atenuando algunos de sus trazos y, lo que es más grave, agregándoles otros que podrían ser tomados por letras o que modifican las auténticas. El trazado de estas líneas parasitarias, es cierto, está menos marcado que el de los caracteres primitivos, pero este hecho podría deberse, precisamente, a la lluvia y al viento. Por otro lado, ya lo dijimos, el idioma de los vikingos de Sudamérica no era el puro norrés, sino un dialecto germanodanés del que no existe diccionario alguno. El profesor Hermann Munk trabajó durante tres meses sobre la inscripción de la Gávea. Consiguió restablecer su grafía correcta (c.f. fig. 69) y, luego, trasliterarla sin encontrar más dificultades que dos grupos de runas ligadas: los que corresponden a es, en la penúltima palabra y a us, en la última: Una vez logrado este resultado, la traducción se hacía relativamente fácil *: "Cerca
de esta roca, numerosas tablas de roble para barcos depositadas playa
arena gruesa (o: guijarros)" Esk,
en los idiomas germánicos conocidos, se refiere a un campo
cultivado. Aquí, sin duda alguna, toma el sentido de extensión
plana y, más precisamente, dado la palabra kius (arena gruesa,
guijarros) que viene a continuación, el de playa. EN:
en, cerca .de. HIN: de la raíz germánica hi; antiguo
sajón, he; anglosajón, he, J^ims el, él. LI:
antiguo alemán, Íei, roca, piedra. FILL: antiguo sajón
y antiguo alemán, filu', antiguo nórdico, fjol: mucho.
EIK: antiguo nórdico, eik: roble. THILA: antiguo nórdico,
thilja, tabla del fondo de un barco. SITHIL: El
profesor Munk atribuye a los resultados de su análisis filológico
Pues
la bahía de Guanabara posee a la vez las características
de un amarradero seguro y de un puerto lacustre del género
de los que hemos mencionado más arriba. La inscripción
parece indicar, sin embargo, que, por lo menos en la época
en que fue grabada, los Hombres de Tiahuanacu no tenían ningún
establecimiento fijo en una zona que sólo constituía
para ellos un lugar de refugio accidental: nada de astillero, solamente
un depósito de tablas susceptibles de ser utilizadas en caso
de necesidad y cuidadosamente escondidas. La palabra thila es clarísima:
no se trataba de tablas cualesquiera, sino de piezas de madera destinada
al casco de los barcos. Por supuesto, eik, roble, no se refiere necesariamente
al árbol europeo que lleva este nombre, sino, probablemente,
a una madera local de características similares que Lógica, pues, en cuanto a su contenido, la inscripción no deja por ello de plantear algunos problemas. En primer lugar, el de su emplazamiento. La Roca de la Gávea es bien visible desde el mar. Su forma y su altura hacían de ella un punto de referencia ideal para barcos que bordeaban la costa. Se puede concebir, pues, que las "instrucciones náuticas" vikingas la hayan señalado con este carácter. Pero, en tal caso, la inscripción misma parece superflua, puesto que un punto de referencia sólo tiene sentido si sus destinatarios saben lo que indica. Por otro lado, la pared norte de la Roca da sobre la sierra de Boa Vista y sólo se la ve desde varios puntos del interior de las tierras, difícilmente accesibles en aquella época. El más cercano -la Pedro, Bonita- donde están grabados en el suelo unos curiosísimos círculos concéntricos- sigue estándolo hoy día. Resulta muy poco comprensible, en un primer momento, que un "panel de señalización" destinado a marinos esté situado en un punto tal que no pueda leerse su inscripción sino después de varias horas de marcha en la montaña. La suma de estas dos dificultades nos sugiere una explicación aceptable: la inscripción no respondía a una intención utilitaria, sino a la existencia anterior del rostro esculpido por el viento y la lluvia en la pared norte de una roca que tenía, para los marinos, una primordial importancia. Tratemos de ponernos en el lugar de los vikingos encargados de establecer, en la había de Guanabara, un punto de apoyo marítimo y de almacenar allí las tablas indispensables para la reparación de los barcos. Se adentran en la selva vecina para elegir y cortar los árboles que necesitan para cumplir su cometido. Los indios del lugar, con los cuales mantienen las mejores relaciones, ésos mismos cuyos descendientes serán, unos siglos más tarde -¿mera coincidencia casual?- los aliados de los franceses contra los portugueses, les suministran guías y hacheros. Un buen día, se los conduce a la Pedro. Bonita o a Boa Vista y se encuentran frente a un gigantesco rostro de vikingo: rasgos arios, barba tupida, casco ojival. La cara de Odín, tal vez, que los esperaba. Un Signo, de cualquier modo. Entre
esos carpinteros, hay un grabador de runas. Decide dejar su marca
en el casco del Dios. Los vikingos trepan por la roca: es fácil
hacerlo, por la vía del este, pues una meseta llega a la altura
del frente de la imagen. El grabador se hace bajar, en una tabla sostenida
por cuatro cabos, a lo largo de la roca y empieza a trabajar. ¿Qué
va a escribir? No es un sacerdote, ni un escaldo: sólo un artesano. Las playas situadas al pie de la sierra de la Gávea -Sao Conrado y Barra de Tijuca- están hechas de arena fina y la única, en la costa de Río de Janeiro y alrededores, donde haya guijarros es la pequeña Praia Vermelha, al pie del Pan de Azúcar, a varias decenas de kilómetros de nuestra montaña. Una deducción demasiado rápida podría llevarnos a pensar, pues, que la inscripción de la Gávea, tal como el profesor Munk la tradujo, no corresponde en absoluto a la realidad geográfica. Lo cual estaría equivocado. Nada, en efecto, es más cambiante que una playa, sobre todo cuando está situada al pie de un macizo montañoso. Es muy posible que las de Sao Conrado y de la Barra da Tijuca hayan sido, hace seiscientos o setecientos años, diferentes de lo que son hoy en día. Por lo demás, la expresión "cerca de" es imprecisa y no significa necesariamente "al pie de". La playa de guijarros muy bien podía hallarse en la misma bahía de Guanabara, donde sería vano buscarla actualmente, pues hace tiempo que su costa perdió su trazado natural. Es ésta la explicación más lógica. Evidentemente, los vikingos utilizaban, para amarrar y reparar sus barcos, el incomparable abrigo que les ofrecía un espejo de agua bien protegido, y no las playas de la Gávea, en las cuales rompen las grandes olas del océano. Si nuestra interpretación es correcta, la Roca, no lo olvidemos, no tenía en absoluto el carácter de un panel de señalización y el emplazamiento de la inscripción había sido determinado por el capricho "milagroso" de la naturaleza, y no por la intención de informar a los capitanes de barcos averiados, los que debían de saber exactamente dónde se encontraba el depósito de tablas en cuestión." |
|
Derrota
y Expulsión de los blancos en Chichen Itzá
|
|
![]() |
|
|
Vida
diaria en un pueblo costero deonde la población tiene un color
mucho más blanco que los que son transportados en los botes cuyo
diseño también recuerda a los drakkares. Mural del Templo
de los Guerreros en Chichen Itzá, Yucatán, México
|
|
![]() |
|
|
Imágenes del Mural del Templo de los Guerreros en Chichen Izta,
donde se ve a guerreros blancos tomados prisioneros por guerreros de
piel más oscuras, el artista quiso resaltar las diferencias del
color de piel
|
![]() |
Autor:
Alejandro Vega Ossorio.
Consultor Técnico. Comisión Arqueológica de la Corporación Planetarios.com Esta obra tiene todos los derechos reservados. Podrá ser mencionada y o reproducida parcial o totalmente, pero nombrando la autoría y a esta página web como mínima cortesía requerida. |