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Cruz de la Plataforma de la Fortaleza de Cerro Corá en Paraguay
Cruz de las Ruinas de Tiwanaku, con el mismo tipo de hechura y forma que la de Cerro Corá en Paraguay. Esto es una de las demostraciones de la conexión cultural entre ambos sitios
Aquí vemos un molde para fundición de lingotes de plata, encontrado por la Expedición de Jacques de Mahieu al Guayrá, Paraguay, como una de las tantas pruebas aportadas por el Maestro de la Arqueología Sudamericana
Obsérvese la precisión de la Rosa de los Vientos esculpida en Tuja Og y su coincidencia con la brújula moderna
Odin con su caballo de 6 patas Sleipnir, saltando de unmundo al otro, de Cerro Guazú, Paraguay
Odin y su Caballo de 6 patas Sleipnir ingresando al Valhalla. Imagen Tomada de la Estela de Tangvide. Observese la similitud de las representaciones.
Tridente del Dios Fosite, en Tuja Og
Inscripciones rúnicas del Cerro Guazú
Excavaciones de Jacques de Mahieu en el Templo de Tacuatí, Paraguay
Caballo de Cerro Guazú, Paraguay. |
Trataremos
aqui de las Ruinas de Cerro Cora y del Amambay
en general, en Paraguay. Estas ruinas son los restos de un establecimiento
colonial de los Vikingos, descendientes de daneses de la región
de Schleswig (en aquel entonces Dinamarca, hoy Alemania), creadora de
Tiwanaku, para asegurar la salida al Atlántico a través
del Paraguay y el Brasil.
Además, es muy probable, solo falta que el Gobierno del Paraguay autorice exploraciones arqueológicas de mayor envergadura que las realizadas en 1972 y a principios de los 80, que la zona haya sido lugar de sepultura de los Reyes Blancos de Tiwanaku. Este lugar junto con la Avanzada Vikinga de en los Valles Calchaquíes (ver Reserva Arqueológica los Menhires en Tafí del Valle, Tucumán Argentina), como ya desmotráramos, son una prueba contundente de la presencia vikinga en Sudamérica. Los argumentos y fotografías que siguen a continuación, han sido extraidos de la Obra del genial antropólogo franco-argentino, ya desaparecido, Jacques de Mahieu, cuya revolucionaria teoría demostró la larga odisea de los vikingos a través de toda américa y su posterior comercio (Ruta de la Plata) con los Templarios que comenzaron a incursionar en Sudamérica, además de tener asentamientos incluso en la Patagonia (ver también Templarios en la Patagonia y "El Fuerte Argetino, bastión Templario" en la Patagonia) Cerro Corá en el Amambay, Paraguay: Ultimo bastión de los descendientes de los vikingos fundadores del vasto Segundo Imperio de Tiwanaku Hay una region de Paraguay donde existe evidencia sobrecogedora de la ocupaciòn vikinga durante el período Post Vikingo después de 1000 D.C. Es llamativo que en estas en estas regiones del Paraguay y de Argentina y Brasil se hayan venido a refugiar gran cantidad de nazis, después de la Segunda Guerra Mundial... quizás porque los esotéricos nazis sabían de estos asentamientos prehispánicos de daneses del Schleswig? ...como quizás también lo sabía el Mariscal paraguayo, Francisco Solano Lòpez, Presidente del Paraguay quien pudiendo replegarse hacia Bolivia (al final de la desastroza Guerra de la Triple Alianza que libraron Argentina, Brasil y Uruguay contra Paraguay entre 1865 y 1870) quizo librar su última batalla en las proximidades de este Fuerte en Cerro Corá y quien habría dicho antes de morir "No es la primera vez que finaliza una civilización aquí". Las abundantes inscripciones rúnicas que se encuentran por doquier en la zona, indican un dialecto muy cercano al lenguaje hablado por los habitantes de la península Schleswig/Jutland en el Mar Báltico, en lo que hoy es el norte de Alemania, donde se encuentra su frontera con Dinamarnca. A finales de 1970 un equipo profesional conjunto del gobierno paraguayo, el ejército, y el Instituto Antropológico de Ciencia del Hombre de Buenos Aires, Argentina, encabezado por Jacques de Mahieu, realizaron prospecciones arqueológicas que aportaron aplastantes pruebas que no dejan lugar a duda que los Vikingos se asentaron en esta región de Sudamérica. En el período justo antes de que los españoles se establecieran como la fuerza dominante en la región, un marinero náufrago portugués, Alejo García, sobrevivió a un naufragio cerca de Santa Catarina, Brasil. Allí supo de la existencia de un "Rey Blanco" en las tierras continentales. En 1521 García fue con tres compañeros a buscar a este Rey. Cruzaron la región de Guayra "por un camino en perfecto estado" (La famosa Ruta del Peabirú de la que todavía se siguen encontrando rastros y que une Tiwanaku con la costa brasilera del Atlántico). En 1542 el adelantado español Alvar Nuñez Cabeza de Vaca siguió las huellas de García y escribió una crónica confirmando lo dicho por García con detalles similares. La pista seguía el banco norte del río Paranapanema y cruzó el gran río Paraná hacia un asentamiento marcado en los mapas más antiguos como Ivinheima (IVIN - Antiguo alto alemán Iwa. HEIMA - Antiguo alto alemán heim - país, o sea País de Iwa). Este lugar es ahora conocido por el nombre guaraní "Yguarey" ("Río de los antiguos habitantes" o "rio de los habitantes de la antigüedad"). El "iwa" era un árbol cuya madera roja, tosca pero flexible, era usada por los hombres del norte para fabricar arcos. Los indios Guayakíes locales usan la palmera acrocomia-tatai para el mismo propósito. Cabe destacar que los guayakíes paraguayos son "aborígenes" de rasgos caucásicos (blancos) y, como demostrara jacques de Mahieu, son descendientes de nórdicos cruzados con guaraníes. Desde Ivinheima, la pista cruzaba la Mesopotamia y la cresta del Cerro Corá (lugar central en este artículo) hasta la Montaña San Fernando en el banco este del Río Paraguay, justo encima de un asentamiento marcado en los mapas más antiguos como "Weibingo". El nombre "Weibingo" viene del norrés vej (camino) y vink (señalación) o vinkekl (ángulo) de esta manera significa "poste de señalación" o más probablemente "curva de la pista", el punto donde el viajero, siguiendo la ruta desde lo que hoy es Asunción, tenía que doblar a la izquierda para llegar a Potosí (Bolivia). Una tercer lugar interesante, mencionado en los más tempranos recuentos de Schmidel, es Froenirtiere, donde habia una fortificación en ruinas con empalizada. Ni Ivinheima ni Weibingo, así como tampoco Froenirtiere son nombres que tengan raíces en los lenguajes amerindios o el español. En los años '30, el Mayor Marcial Samaniego era un joven ingeniero y oficial in el Ejército Paraguayo, estacionado en la relativamente poco poblada zona fronteriza de la cual el Cerro Corá (cercano al pueblo moderno de Pedro Juan Caballero, en la frontera con Brasil) forma parte. El tenía un apasionado interés en los asuntos étnicos. Todas las noches en su tienda él grababa en una cinta magnética las interminables historias que le contaron los ancianos nativos del lugar, cuya confianza se había ganado. Su principal interés era preservar el conocimiento de las tradiciones ancestrales que corrían riesgo de perderse con la marcha de la civilización y la Cristiandad. Un extracto particular de la tradición Tupi-Guaraní, "El Gran Rey del Amambay" lo intrigaba. Copió lo siguiente: "En días pasados reinaba en esta región un poderoso y sabio rey llamado Ipir. Era un hombre blanco y llevaba una larga barba rubia. Con hombres de su raza y guerreros indígenas leales a él, vivió en un gran asentamiento en la cima de una pequeña montaña. Poseía temibles armas y grandes riquezas en oro y plata. Un día, sin embargo, fue atacado por tribus salvajes y desapareció para siempre. Esto me fue relatado por mi padre, y a él le fue relatado por mi abuelo". Todas las tribus Guaraníes de Paraguay, Brasil y Bolivia recuerdan a este Rey Blanco de la antigüedad. El Mayor Samaniego era conciente de que las tradiciones indígenas pueden distorsionar mucho hechos pero nunca inventarlos. El nombre Ipir no tiene significado en Guaraní; no es un nombre Guaraní y es extraño a la estructura del lenguaje guaraní, cuyas palabras (con pocas excepciones, ninguna de las cuales termina en "ir") terminan en vocal. En Enero de 1973 una edición en Asunción del periódico diario "ABC Color" incluía un largo artículo anunciando el descubrimiento, por el geólogo Pedro González del Ministerio de Obras Públicas, de 157 cuevas y grutas en una selvática y montañosa región del Amambay. En
algunos de los muros de la cueva halló numerosos grabados en
una escritura extraña. En la meseta del Amambay, solamente
el Cerro Guazú tiene 5 cuevas o refugios de roca con miles
de inscripciones hechas a cincel. De éstas, 71 fueron traducidas
por el runólogo de la expedición.
El complejo contiene la colección más grande de escrituras rúnicas en el mundo. La mayoría se encuentran en futhark clásico, algunas en anglosajón (o futhark local de la Alemania continental). Se deduce del material traducido qe los Vikingos Paraguayos eran descendientes de danesesque habían venido primariamente desde Schleswig, que hablaban un dialecto del norrés y del Antiguo Bajo Alemán. Dialecto Rúnico Sudamericano, que tal vez fue desarrollado localmente durante un período de 300 años en el cual los vikingos estuvieron en Sudamérica. En un refugio de roca conocido como "Abrigo de Odin" hay una imagen delicadamente cincelada de Odin montando su caballo de seis patas, Sleipnir, el cual está cruzando de un mundo a otro: el dios sostiene su lanza Gungnir en su mano derecha. Ante el "Abrigo de los Altares" se encuentran dos bloques de roca toscamente tallada de aproximadamente el mismo tamaño. Los investigadores consideran que forman un altar de sacrificios. Ambos tenían en un lado cierto número de grietas cuyo propósito era drenar la sangre de las víctimas hacia afuera. Otros grabados eran tres simples runas: la runa de la muerte, hagalaz (h ) y solewu (s ), ideogramas que pueden ser transliterados como "En la muerte ten fé en el Sol". La segunda piedra de sacrificio tiene las runas eihwaz (e ), fehu (f ) y uruz (u ), significando justicia, propiedad (prosperidad?), virilidad. Y debajo del altar hay sólo una runa, mannaz (hombre). Dos inscripciones en el refugio de roca confirmaron que los bloques en cuestión ciertamente componen un altar de sacrificios. Uno de ellos, un criptograma grabado en un medallón de color mucho más oscuro que la roca alrededor, reza: thurisaz + isa + odala + ansuz + solewu + solewu (thi o como s), lo cual el runólogo de la expedicón de Mahieu, tradujo como "A tí, Odin, Dios del Sol". Otra litografía en el mismo refugio despeja toda duda acerca de la práctica de sacrificios en este lugar: ofak/les that uile/ifuil, literalmente: "Que este sacrificio perdure". Ifuil puede ser una firma. Otra palabra, indescifrable, está grabada en la parte baja de la piedra. En el pie del Cerro Guazú hay un dolmen de 10 metros de alto con grabados de un sol radiante y la inscripción rúnica "os leuo liuth" - "Himno de Odin, Dios Sol". La cadena del Cerro Corá es un anillo de montañas de alrededor de 5 kilometros de diametro y se encuentra a 25 kilometros al oeste de la ciudad de Pedro Juan Caballero. Lea la Obra (versión completa) de Jacques de Mahieu: El Rey Vikingo del Paraguay
Caballo de Guerra Escultura Vikinga. Supuestamente "no hubo caballos" en América hasta la llegada de los españoles.
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Autor:
Alejandro Vega Ossorio.
Consultor Técnico. Comisión Arqueológica de la Corporación Planetarios.com Esta obra tiene todos los derechos reservados. Podrá ser mencionada y o reproducida parcial o totalmente, pero nombrando la autoría y a esta página web como mínima cortesía requerida. |